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La Medicina Reproductiva es la especialidad que encara la actividad reproductiva humana desde un punto de vista amplio, dinámico y multidisciplinario: desarrollo, madurez y declinación y las numerosas condiciones que la afectan a lo largo de todas las etapas de la vida.
Es un complejo proceso que depende de la interacción precisa de numerosos sistemas del organismo. Su eficacia es muy baja comparada con otras especies de mamíferos: en cada ovulación, de cada diez parejas normales que mantengan relaciones sexuales en el momento adecuado, sólo 2 lograrán el nacimiento de un hijo. La fecundación -formación de un embrión- requiere la unión de las gametas femeninas (ovocitos) producidas en los ovarios y las masculinas (espermatozoides) que se producen en los testículos. La capacidad reproductiva de unas y otras gametas dependerá de la carga o información genética que posea cada individuo, así como de la edad y numerosos factores orgánicos y emocionales. En una relación sexual se depositan millones de espermatozoides en la vagina, y si la mujer se encuentra en fecha ovulatoria los espermatozoides móviles nadan y atraviesan el cuello del útero, el útero y las trompas, donde finalmente se encuentran con el óvulo que será penetrado por un solo espermatozoide de todos los que fueron depositados en la vagina. Para que éste proceso ocurra es necesaria la integridad morfológica y funcional de estas gametas, como así también el correcto funcionamiento de las hormonas, que son sustancias que se encuentran en la sangre regulando distintas funciones relativas a la fecundación. En particular, en Nascentis abordamos las problemáticas de la Infertilidad y de la Subfertilidad en todos sus matices, procurando detectar sus causas y determinando los posibles tratamientos a seguir. Todo esto con fidelidad a nuestra vocación: el bienestar de la pareja y el pleno apoyo para la concreción del anhelo de dar a luz un hijo. Infertilidad y Subfertilidad
Las posibilidades de fecundación pueden ser asistidas médicamente mediante dos tipos de técnicas: de Baja y de Alta Complejidad.
DE BAJA COMPLEJIDAD: Inseminación intrauterina o artificial (IIU) Es una sencilla técnica que consiste en el depósito de espermatozoides en forma no natural en el tracto reproductivo de la mujer en el momento próximo a la ovulación, con la finalidad de conseguir un embarazo. Cuando el varón presenta enfermedades hereditarias o incapacidad para producir espermatozoides, puede realizarse con semen de un donante. DE ALTA COMPLEJIDAD. Fertilización in vitro y transferencia embrionaria (FIV-ET) La fertilización del óvulo por el espermatozoide se produce en un medio artificial como es el laboratorio, pero el proceso de fertilización es totalmente natural, ya que se colocan los espermatozoides alrededor del óvulo y éste es penetrado naturalmente por uno de ellos. Así se forman los embriones que luego son transferidos a la cavidad uterina para continuar la gestación. Todas las técnicas de reproducción asistida de Alta Complejidad comparten sus diferentes pasos. Sólo difieren en el método de laboratorio a utilizar y en el momento y lugar de la transferencia de gametas y/o embriones. Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) Consiste en la inyección de un único espermatozoide en el óvulo mediante un procedimiento de FIV con una única variante en la etapa de fertilización: en vez de incubar los espermatozoides con el óvulo y que uno de éstos penetre por sí mismo, el espermatozoide es colocado en el interior del óvulo. Técnicas de recuperación de espermatozoides En los pacientes masculinos que no registran presencia de espermatozoides en la eyaculación (azoospermia), se los recupera del testículo o de la vía espermática. Luego se procede con la técnica ICSI. Criopreservación de gametas (óvulos y espermatozoides) y embriones Tanto los espermatozoides obtenidos en el eyaculado como los recuperados por punción o biopsia testicular pueden ser criopreservados. Esto evita tener que realizar una nueva intervención quirúrgica en caso de que sea necesario reiterar el procedimiento ICSI. También se recurre a su conservación cuando el paciente registra algún tipo de patología o requiere algún tipo de tratamiento que puedan afectar su fertilidad futura. Esta técnica suele aplicarse además en los casos donde la hiperestimulación ovárica haya dado como resultado una cantidad excedente de óvulos, estos son criopreservados por la técnica de vitrificación, para poder ser utilizados en un futuro procedimiento. Por otro lado, cuando se produce un mayor número de embriones que los requeridos para transferir, se los puede almacenar para ser descongelados y utilizados un tiempo después. Otra ventaja de la criopreservación es la reducción de los costos de los procedimientos reiterativos. Esto se debe a que el uso de las muestras obtenidas con anterioridad y almacenadas de este modo evita la necesidad de repetir algunos pasos. Ovodonación Se utiliza cuando la mujer no puede producir óvulos o cuando los produce de mala calidad, incapaces de originar un embrión viable. Este proceso consiste en la fecundación de los óvulos de una donante, obteniendo embriones en el laboratorio y transfiriéndolos al útero. Criopreservación de tejido de los ovarios A veces esta es la única posibilidad que tienen mujeres adolescentes para preservar su fertilidad y su función hormonal ovárica, cuando deben recibir un tratamiento oncológico que puede afectar sus ovarios, probablemente de manera definitiva. |