Preguntas Frecuentes

 

A través de nuestra larga experiencia de consultorio, sabemos que las situaciones que llevan a las parejas a consultar al especialista en Medicina Reproductiva albergan dudas y cuestionamientos, en muchos casos suscitados por experiencias previas que generaron insatisfacción.
A continuación encontrarán, de modo inicial, una nómina de las preguntas que más comúnmente surgen durante las consultas, junto a las respuestas que podemos brindarles de modo introductorio. 

¿Cuál es el momento indicado para consultar a un especialista en medicina reproductiva?
El 85% de las parejas que integran la población general fértil (entre 20 y 35 años) y desea el embarazo lo logra por medios naturales al cabo de un año. Una pareja puede tener alteraciones de su fertilidad cuando, después de mantener relaciones sexuales en forma regular y sin utilizar métodos anticonceptivos durante un año, no es capaz de embarazarse.
Luego de ese período, es recomendable la consulta al profesional. Es necesario hacerlo sin demoras que luego puedan incidir de manera negativa en las posibilidades de lograr el embarazo. Cuando la mujer es mayor de 35 años o se presume alguna dificultad física o emocional, es conveniente realizar la consulta con anterioridad.

¿A partir de qué edad debe empezar a preocupar a una mujer el hecho de no tener hijos?
La incidencia de la edad es determinante en cuanto a la fertilidad. En el caso de la mujer, ésta comienza a declinar a partir de los 35 años, y en forma más acelerada a partir de los 40 años.

Ante la dificultad para lograr el embarazo, ¿es conveniente la consulta por parte de la mujer o de ambos miembros de la pareja?
La visión actual de la infertilidad considera que se trata de un problema de pareja y estudia sus causas de modo conjunto en el hombre y la mujer, evaluando los múltiples factores que podrían provocarla y la interrelación de ambos.
Cada individuo posee un potencial o capacidad de fertilidad dado por la suma de varios factores, por lo cual la posibilidad de fecundar de una pareja resulta de la suma del potencial fértil de cada componente de la misma. Esto permite, por ejemplo, que en una pareja en la que el hombre, por una leve alteración en la producción espermática, no puede fecundar, sí lo haga con una mujer de alto potencial fértil. 
Muchas veces las alteraciones que se detectan no son causas de imposibilidad de embarazo, sino sólo de una menor posibilidad de lograrlo, describiéndose también este retraso o dificultad para embarazar como "subfertilidad".

¿En qué consiste el diagnóstico de la infertilidad?
La etapa de estudio de la pareja para encontrar la probable causa de la infertilidad o de algún grado de subfertilidad es esencial para determinar sus causas y evaluar las posibilidades. De estos estudios iniciales dependerá la posibilidad de elegir sin pérdidas de tiempo el tratamiento más indicado. 
En todos los casos, el correcto diagnóstico permitirá conocer con exactitud las causas físicas, lo cual permitirá optar por otros caminos alternativos de paternidad o bien convivir con este anhelo sin resolver, pero con la tranquilidad de haber extremado los esfuerzos para lograrlo.
Los estudios que se realizan inicialmente son muy sencillos y permiten una importante precisión en el diagnóstico, al analizar estos aspectos:

  • La ovulación.
  • La integridad anatómica y funcional del útero y las trompas de Falopio.
  • La correcta interacción de los espermatozoides con el aparato genital femenino.
  • La producción y calidad espermática.

¿En qué consiste el espermograma?
Es un análisis basado en la evaluación macroscópica y microscópica de los espermatozoides presentes en el semen del varón y sus condiciones para lograr la concepción.
La evaluación macroscópica permite determinar el volumen de semen, su aspecto, la viscosidad y el PH. 
El análisis microscópico está enfocado a las características de los espermatozoides: concentración, movilidad, viabilidad y morfología de los mismos. 
El análisis bioquímico permite, además, evaluar la función de las glándulas sexuales accesorias (próstata, vesículas seminales) y la función del epidídimo. 
El análisis microbiológico se realiza para el diagnóstico de infecciones. 
También existen ensayos inmunológicos que permiten detectar la presencia de anticuerpos antiespermatozoide, que son una causa significativa de infertilidad.

¿Qué es la capacitación espermática?
Es el procesamiento de la muestra de semen que se realiza en el laboratorio. Consiste en separar los espermatozoides del plasma seminal para concentrarlos y seleccionar aquellos con las mejores características de movilidad y morfología, que auguren mejores probabilidades de lograr la fecundación. 
La capacitación del semen puede realizarse sólo con fines diagnósticos o para utilizarse posteriormente en algún procedimiento de reproducción asistida.

¿Cuánto tiempo requiere la etapa de diagnóstico?
Generalmente se puede realizar en uno o dos meses, fundamentalmente porque algunos estudios deben hacerse en días precisos del ciclo menstrual. Una vez obtenido el diagnóstico y evaluadas las posibilidades junto al profesional, la pareja puede comenzar de forma inmediata el tratamiento.

¿Cuáles son los principales tipos de tratamientos?
Los tratamientos para la infertilidad, tanto para el hombre como para la mujer, pueden ser:

  • Medicamentosos: en base a antibióticos, estimuladores de la ovulación, hormonas, etc., que sirven para corregir factores que puedan afectar la fertilidad.
  • Quirúrgicos: en aquellos casos en que se encuentran obstrucciones o dilataciones, tanto de los conductos masculinos como de los conductos femeninos. También se realizan para extraer miomas o adherencias, con el objetivo de recuperar la fertilidad natural.
  • Técnicas de Reproducción Asistida: son los procedimientos por los cuales el médico aproxima las gametas masculinas y femeninas (espermatozoides y óvulos) para incrementar las posibilidades de embarazo. Éstos son básicamente la inseminación y las técnicas de fertilización in Vitro e ICSI.

¿Es verdad que los factores psicológicos pueden ser la causa de la infertilidad?
El factor psicológico influye siempre, en mayor o menor medida, de manera negativa sobre las posibilidades de lograr un embarazo. Todos los aspectos emocionales alrededor de un hecho de trascendencia como es el deseo de un hijo, bien pueden ser la causa de la infertilidad o la consecuencia de la misma. Esto ocurre especialmente cuando la pareja acude con la sensación de un anhelo incumplido, y más aún cuando las experiencias previas en relación a un trato profesional inadecuado hubieran afectado su autoestima.
Por todo esto, la contención responsable y cálida de las parejas desde la primera consulta hasta la realización del tratamiento, pasando por la etapa del diagnóstico, es de vital importancia y objeto prioritario de nuestra tarea profesional.

¿Es normal que a pesar de no detectarse ninguna cuestión física no logremos el embarazo?
Alrededor del 30 % de los casos que se evalúan tienen un origen masculino, en otro 30 % la causa es puramente femenina y en el resto de los casos suele haber problemas en ambos miembros de la pareja. Es habitual que en alrededor del 10% de los casos, una vez realizados todos los estudios, no se detecten causas objetivas de esterilidad. Esto es lo que se denomina esterilidad de origen desconocido o sin causa aparente (ESCA), dentro de cuyo grupo es presumible algún condicionante de índole emocional.

¿En qué momento podremos saber cuál es el tratamiento indicado en nuestro caso?
Según los resultados de las pruebas iniciales realizadas y los antecedentes de ambos miembros de la pareja, el profesional podrá establecer las distintas opciones de tratamiento a seguir, a partir de un panorama de las probabilidades de éxito y de los eventuales riesgos. A partir de ese momento, en diálogo con el profesional, es la propia pareja la que decide qué tipo de tratamiento realizará.

¿Qué probabilidades tenemos de lograr el embarazo con los diferentes tratamientos disponibles?
El tratamiento determinado y su probabilidad de éxito para cada pareja dependerá fundamentalmente del diagnóstico obtenido y de la edad de la mujer. En líneas generales, las estadísticas de los principales centros del mundo determinan que alrededor del 80% de las pacientes menores de 35 años logran el embarazo durante los tratamientos. Este porcentaje se reduce al 60% entre las mujeres hasta los 40 años y al 20% a partir de esa edad.

¿Los tratamientos de reproducción asistida son peligrosos o dolorosos?
Estos tratamientos no son peligrosos, en tanto se utilizan hormonas semejantes a las que produce nuestro propio organismo. El mayor riesgo, hoy totalmente controlable, es el del embarazo múltiple. Del mismo modo, no provocan dolor y sólo algunas mínimas prácticas se realizan bajo sedación local o general para evitar cualquier molestia.

¿Estos tratamientos tienen alguna consecuencia sobre los bebés?
Los bebés que nacen por un tratamiento de reproducción asistida no registran diferencia alguna respecto a los nacidos por fertilización natural. 
Las estadísticas revelan que no existe diferencia entre los índices de anormalidades ni en el perfil sicológico entre los bebés nacidos por Fecundación in Vitro (FIV) e ICSI (Inyección Intracitoplasmática de espermatozoide) y los concebidos por métodos naturales.

¿Es muy alto el costo de los tratamientos de reproducción asistida?
Los tratamientos de este tipo, realizados con técnicas e instrumental de última tecnología, con medicamentos e insumos de extrema calidad y en condiciones de máxima bioseguridad, tienen costos significativos. Pero asimismo es imposible establecer dichos montos a priori de la evaluación diagnóstica a cargo del profesional.

¿Qué sucede a partir de un tratamiento sin resultados positivos?
La probabilidad de que un intento inicial no logre el resultado deseado es real. Por eso es imprescindible acotar las expectativas a priori en la orientación a cargo del profesional, tanto como detectar las causas de un tratamiento fallido para optimizar las posibilidades de cara a una futura oportunidad.
En una y otra instancia, tanto el profesionalismo como la calidad humana y la contención afectiva del médico y su entorno, son fundamentales para el acompañamiento de la pareja en el camino hacia el logro de su anhelo. 

¿Cuál es el modo correcto de elegir un centro de medicina reproductiva para atendernos?
Un tema tan afecto a los anhelos más profundos de una pareja requiere, sin dudas, de un análisis previo. Especialmente cuando la instancia conlleva una importante carga emocional y mucho más aún si la pareja registra una experiencia previa insatisfactoria en cuanto al nivel profesional y humano que acompañó un tratamiento anterior.
Es aconsejable obtener la mayor información posible acerca de un centro, la idoneidad de sus profesionales, la tecnología y estructura con la que cuenta. También la calidad de servicio y la actitud de los profesionales junto a quienes la pareja compartirá el camino para lograr uno de sus más importantes deseos.

 

Cobertura de Obras Sociales y Prepagas según
la Ley Nacional de Fertilidad Nro. 26.862